miércoles, 18 de noviembre de 2009

LA AVENTURA DE SER MAESTRO


¡Buenas noches compañeros! Después de haber leído las lecturas que nos sugieren para
la unidad uno “identidad docente”, por cierto muy significativas, quiero compartir lo siguiente:
Estoy totalmente de acuerdo con José M. Esteve, se aprende a ser maestro “por ensayo y error”; ya que la teoría la aprendemos cuando estudiamos la carrera, pero mientras no estemos frente a un grupo, no podemos saber si esa teoría nos dio buenos resultados, pues no podemos hablar de qué dificultades y satisfacciones hemos tenido al ejercer nuestra profesión: “Ser maestro”.
Muy cierta la explicación que hace Esteve con relación al conflicto de identidad profesional que presentan algunos maestros. No quiero ser presunciosa, pero considero no encontrarme en esa situación; sin embargo, en otros aspectos se me han presentado problemas que uno va descubriendo a lo largo de la experiencia; como dice Freyre “se aprende a enseñar, enseñando”.
Para resolver algunos de los problemas que se me han presentado, quiero compartir con ustedes, cómo los he enfrentado para lograr como dice Esteve, ser una maestra por “humanidad”.
1) Para poder adaptar los contenidos del Programa de la materia que imparto, al inicio del curso aplico dinámicas de integración para empezar a conocer a mis alumnos, además un examen de diagnóstico, mismo que reviso marcando los errores que los estudiantes tienen y de ahí empezar a motivarlos para que valoren la importancia de la materia.
2) Para mantener la disciplina en el grupo, procuro que los alumnos siempre estén realizando actividades encaminadas al logro de los objetivos del programa.
3) La comunicación, como elemento indispensable de la tarea docente, se debe realizar cuidando las cualidades de una buena expresión oral; que seguramente a mi edad, no poseo éstas de manera óptima, pero hago mi mejor esfuerzo por comunicar con pasión lo que deseo que el alumno aprenda.
4) Es muy satisfactorio que al revisar los ejercicios elaborados por mis alumnos, encontrarme que realmente han mejorado su aprendizaje; pero por otro lado triste desilusión, cuando no en todos se logra; para ello me empeño en buscar las estrategias para mejorar mi práctica docente, que se logrará por medio de la actualización pedagógicamente, en contenidos de nuestra asignatura y sobre todo poner en práctica mis conocimientos para descubrir cuáles son mis errores y corregirlos.
Aunque no puedo negar que en el momento, no todos los alumnos valoran lo que están aprendiendo, sin embargo con el tiempo al encontrarme con ellos, manifiestan su aprecio y reconocimiento, por haberles ayudado a esclarecer sus dudas y marcarles la senda para su formación; y esto, resulta muy satisfactorio para el que aprende como para el que enseña.
Pienso que todo es posible, siempre y cuando estemos conscientes de la gran responsabilidad que tenemos como profesionales de la educación, cuya tarea es la formación de jóvenes activos y críticos.
¡Adelante compañeros!
Reciban un saludo afectuoso de su amiga

Tere

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